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Será mostrado si existe



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Escrito por Apolo el 08/11/20

Top Secret I


La estación del tren estaba a punto de estallar de voces y susurros, el vapor de las locomotoras invadían los pasillos y las escasas ventanillas de los tiquetes. Estas se hallaban abarrotadas de pasajeros los cuales intentaban por todos los medios conseguir un boleto para salir de esa aterradora ciudad que ardía en llamas y los preludios de una posible guerra de dimensiones descomunales entre dos países vecinos se sentían en sus revolucionadas calles.

Los chicos voceadores de periódicos ese día habían terminado su faena más temprano que de costumbre, todos los periódicos que salieron se vendieron como pan caliente ya que todos querían saber las noticias de primera mano.

El rumor de guerra se hacía cada vez más intenso y mucha gente se apiñó en la estación a recibir noticias de sus familiares que estaban enlistados en la milicia para la misión de proteger la frontera y según las malas lenguas fueron emboscados por el enemigo la noche anterior.

La versión oficial de tal suceso no se asomaba en lo más mínimo. Por eso la desazón carcomía a los desesperados ciudadanos que angustiados esperaban información de la suerte que habían corrido sus congéneres en tan peligrosa misión. Las fuerzas castrenses se amparaban en un brutal hermetismo, a tal punto que mantenían en ascuas a los que requerían buenas nuevas. A todo aquel que se acercaba a reclamar lo despedían con la famosa frase;

-“Esta es una información confidencial, en cuanto haya un parte oficial le avisaremos a sus familiares”-

Luego de largas horas de espera la tarde se fue magullando hasta que la negra fosca preveía una noche muy tétrica. En medio del tumulto se acercaba a una de esas ventanillas una joven llamada Emily la cual tambaleaba sus pasos y un semblante pálido se adueñaba de su estampa, al parecer hace una semana le habían aparecido los primeros síntomas de embarazo, mientras ella discretamente trataba de hacer su vida normal frente a familiares y amigos.

Ahí en ese sórdido lugar se hallaba el portavoz militar a punto de leer el último comunicado donde supuestamente estaban los nombres de los soldados heridos, desaparecidos y muertos.

En medio de la ansiosa muchedumbre Emily se hacía un lugar para poder escuchar los nombres que el militar leía, claramente ella estaba muy atenta ya que su novio estaba enlistado, el susodicho ya estaba preparado para salir de prestar su servicio militar pero debido a la emergencia se le alargó la “baja” como le dicen en el argot militar a la salida definitiva.

La asustada y temerosa mujer atendía muy concentrada uno a uno los nombres con su respectiva novedad, cuando de pronto escucha;

-¡Soldado “Williams Jeffrey”! ese era el nombre de su novio, con la siguiente novedad;

-¡Muerto en combate!, cumpliendo su deber defendiendo la patria!-


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Escrito por Apolo el 09/11/20

Top Secret II


Emily no lo podía creer esa noticia le cayó como un balde de agua fría, el mundo se le vino encima y la amargura de perder a su ser amado la poseyó de tal manera que parecía no tener tantas lágrimas para derramar, acto seguido por efecto dominó cae desmayada en medio de la mirada atónita de los presentes.

Pronto llegó el personal encargado de la enfermería que se hallaba en la estación y la llevaron a un pequeño consultorio donde procedieron a prestarle los primeros auxilios. Le tomaron los signos vitales, su pulso estaba muy lento y parecía recuperar la conciencia lentamente mientras decía sentirse mareada con unas horrendas náuseas. Una enfermera de trato rudo le dijo que en esos casos los médicos recomiendan guardar reposo y poner una dextrosa a chorro con una droga para las náuseas, pero Emily se revela al procedimiento pensando en su posible embarazo por eso se levanta de la camilla todavía atontada, la enfermera le recrimina su determinación con un tono soez.

Esta decide volver al sitio donde leían los nombres de los soldados, pero su paso lento y la turbación de su mente le impedían llegar rápidamente. Por fin pudo llegar pero ya la ventanilla estaba cerrada.

En medio de la confusión muchas personas estallaban en llanto al escuchar la novedad de sus familiares, Emily envuelta en llanto y una gigantesca congoja decide ir al baño al cual no alcanzó a llegar ya que en su puerta se le salió una ráfaga de vómito, nuevamente caía de rodillas mientras muchos la miraban pero esta vez no caminaron a socorrerla.

Sin más tapujos Emily entra al baño a terminar su regurgitada, con su semblante descompuesto con más ganas de llorar que de vivir toma la fatal determinación de poner fin a sus días. Sin “Jeffrey” a su lado que era su eterno amor la vida no sería nunca igual. Por eso se sube al retrete y amarra a una de las cerchas de hierro que sostienen al techo la cinta de cuero de su bolso y la envuelve con sus medias veladas para que resistiera más. De una procede a colgársela en el cuello para posteriormente lanzarse del retrete para perpetrar un suicidio silencioso a causa de la profunda depresión que le causó la nefasta noticia leída por los militares.

Pasaban los minutos y Emily agonizaba en medio de un lúgubre escenario lleno de soledad y bullicio en las afueras del baño. Después de casi una hora se acercaba al sitio una despistada mujer que es testigo del aterrador espectáculo. Por eso lanza un pavoroso grito de horror que logra llamar la atención de muchos curiosos que caminaban muy cerca. Enseguida el gentío se acercó a observar lo acontecido mientras que algunos miembros del ejército pedían permiso para hacerse cargo de lo sucedido para darles parte a las autoridades respectivas. Como era demasiada la gente los soldados emprenden una cruenta reprimenda a los curiosos.

En una afligida noche Emily perdió su vida sin saber que unas horas después leerían el último comunicado y efectuarían una corrección en la novedad con el novio de ella, la nueva novedad era la siguiente;

-¡Soldado “Williams Jeffrey” herido en combate, ya está fuera de peligro!-

Las contradicciones que tienen la vida, si Emily no hubiese tomado esa decisión tan apresurada tal vez habría escuchado la segunda leída del comunicado y estuviera viva, por otro lado su novio espera con paciencia salir pronto del dispensario militar para encontrarse con su novia, sin saber que nunca la volvería a ver.


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Escrito por Apolo el 13/11/20

SOÑAR NO CUESTA NADA


Hace un par de días me reuní con tres de mis amigos, y al calor de unos vinos les comentaba la situación traumática que estoy pasando con un amor imposible, si de esos que no son fáciles de lidiar ni de olvidar. Se trata de la vecina que vive en frente de mi casa en un pequeño edificio de corte familiar.

Con tono un poco lastimero les decía;

-¡No es fácil describir lo que se siente mirar de lejos a la mujer amada y no poder tenerla cerca, sentir su fémina fragancia y sobre todo no tocar la seda de su piel. Eso es horrendamente pavoroso ya que hace apenas anoche la vi cómo se asomaba a su balcón, vestida con una batica color marfil muy ajustada a la cintura con un lazo hecho a las carreras, esta le dibujaba su escultural cuerpo el cual yo imaginaba palpar a ciegas como un mendigo en apuros¡-

Mis amigos de inmediato sonrieron de manera pícara.

Entonces sin más proseguía con mi relato;

-¡No sé si se percató que la miraba de lejos, mientras levemente se acercaba a la barandilla y sutilmente acariciaba los rizos de sus cabellos y se los acomodaba detrás de sus oídos con movimientos tan femeninos que me ocasionaban espasmos en mi corazón!-

Aún faltaba más en la descripción;

-¡La vi tan bella que quedé sin palabras, que si en ese momento ella tratase de entablar alguna conversación de mi boca no sé si saldría algún esbozo de palabra. Que hermosura de mujer tenía ante mis ojos, y lo peor del caso es que ella sabe que la miro permanentemente. En las mañanas cuando sale de prisa a sus labores cotidianas y en las tardes cuando regresa a casa con la mirada disipada arreglando su pelo que es movido sutilmente por el viento de otoño!-

Mis amigos al ver la fascinación con la que hablaba me preguntaron casi que al unísono;

-¿cómo se llama la diosa?

No les contesté esa pregunta ya que realmente todavía no se su nombre, pero les dije a quemarropa;

-¡Esta noche me animaré para escribirle un poema que dejaré en su puerta antes de que salga el alba, y estoy casi seguro que ella sabrá quién es el autor de tal inspiración!-

Tomé un poco de aire y seguía contando;

-¡Sé que algo nos conecta, a pesar que solo hemos cruzado un par de miradas algo me dice que seré correspondido!-

Mis amigos quedaron asombrados con mi arrojo y total decisión con respecto a la chica que me roba el sueño, eso suele pasar cuando de repente uno está tranquilo sin pensar enredarse con alguien y llegan esos monumentos convertidos en mujer y nos roban la calma.

La charla seguía muy amena, risas y comentarios un poco pasados de tono salían a flote en medio de las copas que iban y venían, mis camaradas se quedaron hasta bien entrada la tarde para percatarse con sus propios ojos si la escultural mujer se posaba aunque sea de refilón pero no sucedió lo que ellos querían, se quedaron con las ganas.

Luego de quedarme solo nuevamente empiezo a organizar el desorden de la reunión y de repente escucho a lo lejos una dulce voz tararear la canción “La playa” de “La Oreja de Van Gogh”, al asomarme sigilosamente para percatarme, era ella asomada en su balcón con los ojos medio cerrados y agarrando una taza de café metida en la vorágine de la letra de la canción. Por un momento quise hacerme visible a sus ojos, pero dio la espalda con un poco de malicia tal vez, mi pecho palpitaba a millón y ganas no me faltaron de seguirle el paso en la canción para por fin demostrar mi gran interés por ella. En mi interior intuía que la melodía era para mí, no cabía duda que era el momento de declararme sin tapujos antes de dejar perder esos momentos de efervescencia y calor.

Aproveché que coquetamente se retiró del balcón para sacar el as que tenía bajo mi manga aquel poema escrito en una esquela para dejarlo bajo su puerta y esperar que se percatara del mismo lo más pronto posible. Al parecer así sucedió mientras con sigilo bajaba las escaleras y buscaba un lugar donde mirarla, ella nuevamente se asomó y en sus labios empezó a exhibirse una leve sonrisa como muestra que el poema le había llegado a lo más profundo.

Sin recato alguno se abrió un poco la blusa y adhirió la esquela donde estaba escrito el poema sobre sus hermosos pechos. Sin duda alguna era el momento de llegar a su puerta y presentarme como es debido, ya no podía esperar más, era ahora o ahora.

Cuando ya me disponía a dejarme ver y subir nuevamente las escaleras veo venir un fulano con una caja de chocolates y un manojo de rosas rojas en sus manos camino del apartamento de la susodicha. Quedé perplejo, no encontraba explicación de lo sucedido, más aún cuando ella sigue el paso del fulano con su mirada, además le abre los brazos diciéndole lo siguiente;

-¡Qué lindo, sabía que eras tú el del poema!


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