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Revista Ratón de Biblioteca

Número 3 (08-12-2009)

Será mostrado si existe

Ramiro Fonte y Abelardo Miguel

Ramiro Fonte y Abelardo Miguel, dos artistas de Pontedeume

" Abelardo Miguel (1918-1991) y Ramiro Fonte (1958-2008) han sido los dos grandes artistas que nacieron en la villa de Pontedeume, y ambos desarrollaron una extraordinaria carrera artística caracterizada por una estrecha vinculación a su tierra de origen. "

  Abelardo Miguel López Leira dedicó su vida a la proyección pictórica de Galicia y sus gentes, en especial las gentes de mar. Procedente de una humilde familia de pescadores, dibujó desde su infancia y perfeccionó su técnica en la Escuela de Artes de A Coruña. Ganó por su gran valía una beca para la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid y amplió estudios en Italia, Francia y Países Bajos. Expuso en numerosas ocasiones en salas de Galicia, en León, Bilbao, Oviedo, Madrid, Salamanca, y ciudades lusitanas como Oporto y Lisboa, así como en La Habana con gran éxito de ventas. Todas las exposiciones las titulaba “Xentes e cousas de mar”. Las presentara en Galicia o fuera de ella, siempre enfatizaba su identidad con el título en gallego, algo muy poco frecuente en esa época, contribuyendo con sus imágenes populares y paisajes a la difusión de la cultura gallega.

  A partir de los 60 se recluye en su villa de Pontedeume y trabaja en silencio al margen de los circuítos artísticos y comerciales… hasta que muere en 1991.
  Fue uno de los pintores que mejor retrató la esencia de la Galicia marinera, mujeres y hombres dignos que viven en comunión espiritual con la tierra marcando siempre el binomio clásico de la Etnografía gallega terra-pobo, un concepto de “Aristocracia moral ” generado en el Resurgimento.

  Su repertorio iconográfico se centra en esta temática marinera, bodegón, feirón agroganadero y paisaje. Sus bodegones de tierra y mar le convierten sin lugar a dudas en el mejor bodegonista gallego del siglo XX.

  La obra de este artista, existencialmente gallego y universal, adquiere hoy plena vigencia por ser constatación de la existencia de un Arte identitario gallego que está siendo debatido en la actualidad, ya que el conjunto de las obras del pintor eumés son una demostración rotunda de su identidad gallega.

  Sin embargo pese a este gran componente vernáculo, su extraordinaria calidad como artista ha merecido este reconocimiento en la Universidad de Sevilla a un millar de Kilómetros de la tierra y las gentes a las que dedicó su obra pictórica.


Ramiro Fonte Crespo

Os meus ollos, Ramiro Fonte   Ramiro Fonte, hijo de Ramiro Fonte y Esperanza Crespo nació en Pontedeume en 1957 y falleció el pasado otoño en el hospital de Bellvitge de Barcelona en la cumbre de su carrera, pocos meses después de recibir el Premio Porto Magno, en reconocimiento a su trayectoria, dejando un inmenso vacío no sólo entre sus allegados y en el mundo de las letras, sino entre los que tuvimos el privilegio de ser sus lectores.

   Se fue sin alardes, con la misma discreción con la que vivió sus 51 años, pese haber sido una de las figuras fundamentales de la poesía gallega del último medio siglo. Fue profesor de Lengua y Literatura, narrador, ensayista, crítico y gran estudioso de la literatura, poseedor de gran cultura humanista y miembro correspondiente da Real Academia Galega, así como Director del Instituto Cervantes de Lisboa desde 2005 hasta su muerte.

   La obra de Fonte en poesía y prosa es el relato de su vida. Y aunque vivió en distintas ciudades y su existencia sufrió diversos avatares, Ramiro confesaba que era en la infancia donde estaba la parte más íntima y profunda de su yo, y como decía Rilke “La infancia es la patria del hombre” y Fonte volvía a ella, y por lo tanto a Pontedeume, de forma recurrente. Significativo y premonitor fue que publicase el último tomo de las memorias de su infancia poco antes del diagnóstico de la enfermedad fatal que le llevaría a la muerte.

   La mayor parte de su poemario está inspirado en las ciudades que vivió, pero su obra narrativa estára marcada de forma contundente por su villa natal.

   Su vida estuvo marcada por una insobornable vocación por la literatura, y a una especial sensibilidad para las letras que heredó de su madre.

   En Santiago, ciudad en la que obtuvo la licenciatura en Filosofía y Letras, participó en la fundación del grupo poético Cravo Fondo (1977) y de las revistas Bonaval y Dorna y perteneció a una generación de poetas dispuestos a la renovación de la literatura gallega que intentaba superar las limitaciones de la lírica de aquellos años.

   El nombre de este grupo poético, Cravo fondo, da título a una antología poética a la que Ramiro Fonte contribuyó con una serie de poemas en los que ya aparecen temas que dominarían en su obra hasta nuestros días: el paso del tiempo y la reflexión sobre la condición humana: la despedida entre seres queridos, la memoria herida por el dolor de una pérdida irreparable, la existencia humana vencida o amenazada por la presencia recurrente de la muerte y, sobre todo, el imaginario simbólico marítimo, el mar, la navegación, los puertos, las aves, las playas, los viajes, las ciudades del mar: Vigo, Ferrol Londres y Lisboa… y sobre todas ellas la villa de Pontedeume.

Xardín do pasatempo (2008)   Homenaje a Ramiro Fonte   A rocha dos proscritos (2001)

   No sería hasta 1983 cuando publicó su primer libro de poesías, As cidades de nada, al que siguieron Designium (1984); Con Pensar na tempestade (1986), llegaron los premios y su reconocimiento como poeta: premio de la Crítica de Galicia y premio Losada Diéguez; Pasa un segredo (1988), premio de la Asociación de la Crítica Española; Adeus norte (1991), premio Esquío; Luz do mediodía (1995), premio de la Crítica Española y finalista al Premio Nacional de Literatura; O cazador de libros (1997) en el que se refleja su vocación de bibliófilo; Mínima moralidade (1997), premio González Garcés; Capitán inverno (1999), finalista del Premio Nacional de Literatura; A rocha dos proscritos (2001); Reversos (2008) y Xardín do pasatempo (2008), que supuso su única incursión en la literatura infantil. Su obra poética fue seleccionada para el volumen Ámbito dos pasos (1997) y para Formas do tempo (2008), y ha sido recogida en diferentes antologías de poetas gallegos y peninsulares como Desde a palabra, doce voces, de Luciano Rodríguez (1986); La emoción de la palabra (1988); Seis poetas gallegos (1990); Poesía gallega de hoy (1990), y Nordés (1991).

   En sus poesías primerizas destaca la gran calidad formal de sus composiciones y un admirable sentido del ritmo, con una expresividad que huye siempre de lo rebuscado y busca la transparencia, con un tono existencial y nostálgico. Más tarde se acercará a la llamada «poesía de la experiencia», y se convierte en su referente principal en Galicia.

   Ramiro buscaba un espacio propio, el ser escritor en lengua gallega pero fuera del espacio central "Tan marcado ideológicamente", en palabras de Suso de Toro. Esta corriente intentaba rebasar las determinaciones de origen, las tradiciones localistas, para encontrarse en un terreno común. Poesía de la experiencia, una experiencia que era, ante todo, experiencia lectora de los maestros de los cincuenta y, a través de ellos, de la poesía de la tradición, convirtiéndose en uno de los poetas gallegos que más estrecha y continuada relación manifiesta con escritores y tendencias de otras literaturas, tanto de la península Ibérica como del resto de Europa.

   A partir de O cazador de libros empieza a experimentar con la poesía rimada, la preocupación por las formas y el interés por la precisión métrica crece y se acentúa la musicalidad, y según Ignacio Chao, su poesía claramente ya se define como “Clásica en las formas y moderna en los contenidos”. Loureiro señala que la fuerza de Rosalía de Castro se hace cada vez más presente.

   Como ensayista publicó As bandeiras do corsario (1996), reflexiones sobre doce poetas fundamentales del siglo XX. Este libro de crítica literaria, lección magistral de literatura comparada está dedicado a la lectura e interpretación de una larga serie de célebres poetas del siglo XX, con los que de alguna manera nuestro autor se sentía identificado, o por los que profesaba un especial interés. Como Fernando Pessoa, Erza Pound, César Vallejo, T.S. Eliot, Luis Cernuda, Pablo Neruda, y P.P. Pasolini entre otros. También fue autor de diversos estudios y ensayos sobre Leopoldo Nóvoa, Fermín Bouza Brey, Luis Pimentel, Celso Emilio Ferreiro, Ramón Otero Pedrayo y Ramón Cabanillas y el pintor Laxeiro a quien conoció por las tabernas de Vigo.

   Como narrador se dio a conocer con el libro Catro novelas sentimentais (1988), al que siguieron As regras do xogo, incursión en la novela negra, y Aves de paso (1990); Os leopardos da lúa (1993); el relato Soños eternos (1994), y sobre todas ellas su obra cumbre: sus tres grandes poemas autobiográficos en prosa, la Trilogía Vidas de infancia, compuesta por las novelas Os meus ollos (2003), premio Losada Diéguez; Os ollos da ponte (2004), y As pontes no ceo (2007), que no son sólo novelas memorialísticas en las que en más de mil trescientas páginas reconstruye la vida del Pontedeume de los años 60, en el marco del desarrollismo de la dictadura franquista. El protagonismo de cuanto sucede está en su infancia: la infancia se presenta como prototipo universal de la experiencia humana. En las dos primeras entregas el relato se centra en la vida familiar y el ámbito colegial, en el tercer volumen el foco argumental se centra en las voces de la colectividad. Fuente retratar las figuras inolvidables, merecedoras de pasar a la historia literaria y asumir la representatividad de la raza humana. Unas novelas definidas en palabras de su editor como “De vivos mortos e de mortos vivos, nas que mistura lirismo, oralidade, técnica teatral, erudición e filosofías de rueiro e que, baixo os presupostos da narrativa clásica, tamén indaga nas raíces da vocación literaria”.

   El editor de Xerais declaró a El País que Ramiro Fonte fue uno de los grandes escritores gallegos de todos los tiempos, pero aunque parezca contra natura o escandalice a los puristas, hay que sobreponerse al carácter apartadizo de los núcleos lingüísticos de las literaturas españolas, y pasar por encima de las diversidades. Aunque algunas de sus poesías ya han sido traducidas, en revistas y antologías, al catalán, al francés, al inglés, al italiano y al ruso, es urgente y necesario una traducción al castellano de la totalidad de su obra, en especial de su Trilogía, para universalizar la magnitud de su calidad literaria que conllevaría al reconocimiento de Ramiro como artista de la Literatura y no sólo de la Literatura Gallega…

   Siguiendo el hilo de la memoria personal del niño Fonte, y de la prodigiosa memoria de sus familiares mas cercanos, las novelas se transforman en un testimonio de memoria colectiva y permiten entender todo un siglo de existencia de un pequeño lugar, que podría haber sido cualquier lugar de Galicia o del mundo. Fonte tiene el poder de extrapolar el marco local al concepto de universalidad.

   Este carácter de universalidad que tantocomparte con el otro gran artista de la villa de Pontedeume que comienza a despertar de su letargo: el pintor Abelardo Miguel, Ramiro Fonte retrata exquisitamente al pintor en su Trilogía existiendo entre ellos numerosos paralelismos. Ambos han sido contribuciones únicas en la cultura gallega, sin epígonos, porque sus letras y sus lienzos fueron tan personales que no pudieron tener continuadores. Dedicaron su vida al retrato de Galicia y sus gentes, a la presentación de arquetipos y la plasmación del espíritu de una comunidad, la suya, la de ellos, la de todos los gallegos.

   Asimismo las personalidades de Fonte y Abelardo Miguel aparecen marcadas por la reivindicación de la ética del oficio, la labor del artesano frente a la megalomanía y el ego del artista.

   Las obras de Fonte y las de Abelardo Miguel pertenecen no solo a la memoria colectiva, sino a la afectiva, tienen el poder de la annamesis, o la rememoración, que sólo los sabores o los olores, transportan y permiten viajar a un tiempo que ya no existirá.

Eume


 Revista realizada por el equipo y colaboradores de la editorial Ratón de Biblioteca ©2009. Maquetación y montaje: Pablo Herrero Coira ©; Escritos y traducciones: María Fidalgo Casares.


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