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Escrito por Olvidado el 31/05/16

El despertar de Irán (Shirin Ebadi) Pinche en el enlace para votar


Portada

Irán se encuentra en el centro de Asia occidental y limita con Armenia, Azerbaiyán, Turkmenistán, Afganistán, Pakistán, Turquía e Irak. Tiene salida al Océano Índico. Su extensión es el triple de la de España y su capital es Teherán desde 1788, que cuenta con poco más de siete millones de habitantes. La lengua oficial es el persa, que está tan alejada del árabe como el español, aunque utiliza el alfabeto musulmán. El persa es pariente lejano del español ya que pertenece a la gran familia indoeuropea y no es estraño encontrar algunas similitudes con nuestra lengua. Su renta per cápita es de unos 7.000 dólares, más o menos la que tenía España hace 25 años.

La religión mayoritaria (casi un 99 % de la población) es la musulmana. Hay una minoría cristiana (unas 300.000 personas) y judía (unas 50.000 personas). Es el único país del mundo en donde los persas tienen el poder. Pese a que suponen sólo el 50 % de la población, el 50 % restante está muy fragmentado: kurdos, baluchis, azeríes, turcos, quashquis, armenios, asirios, árabes y drávidas. También hay una importante comunidad gitana y podríamos decir que Irán es el país de los gitanos debido a su tremendo parecido con la etnia persa que hace que muchos no sepan ni que lo son. Es con diferencia el país en donde los gitanos han llegado a las más altas cotas de poder.

¿Os imagináis esto en nuestra civilizada Europa? Me resulta totalmente imposible conociendo la obra de Hitler o Stalin con sus limpiezas étnicas en el Cáucaso. Polonia, por ejemplo, era antes de la guerra un crisol de alemanes, ucranianos, bielorusos, lituanos, judíos… Y eso no podía ser, faltaría más, así que tras la contienda se convirtió en un país étnicamente puro.

Estoy convencido que en Irán los persas tienen preferencia en ocupar los puestos de poder, eso seguro, pero a nadie se le ha pasado por la cabeza en siglos, quizá milenios, una expulsión o exterminio de alguna comunidad por tener otro color de piel u otra religión. ¡En Irán todavía viven grupos seminómadas descendientes de los primeros pobladores, que hablan la lengua iuri! Yo no me imagino esto en Francia, uno de los países antaño más ricos lingüísticamente (vasco, catalán, occitano, alemán, bretón…) y, claro, esto no podía ser. Actualmente podemos decir que es un país lingüísticamente puro gracias al buen trabajo, por acción u omisión, del gobierno de París.

Y en este marco es donde Shirin Ebadi, premio Nobel de la Paz en 2003, nos cuenta su experiencia en su ensayo "El despertar de Irán". Ebadi se licenció a los 23 años y empezó a ejercer como juez, la única de Teherán, hasta que en 1979 fue obligada a dejar el cargo por su condición de mujer. Aunque, en un principio, la llegada al poder de Jomeini no la llenó especialmente de preocupación, pero pronto sufrieron la implantación de unas leyes que se remontan al siglo VII, entre ellas la que defiende que la vida de un hombre vale el doble que la de una mujer. Para colmo, Irak invadió Irán un año después con la indisimulada ayuda norteamericana. Una guerra larga y cruel en la que los Estados Unidos se ganaron la enemistad de los no jomeinistas y que tuvo a las empresas de armamento occidentales como las grandes vencedoras.

Ebadi se dedicó entonces a la defensa legal de mujeres y niños y en una continua actividad intelectual destinada a demostrar la posibilidad de otro Irán. Una vida que nos narra en estas memorias, que se inician con la llegada de Jomeini al poder en 1979 y finalizan con la entrega del Nobel en 2003. A través del relato de Ebadi, recorremos los distintos episodios de la historia de Irán. Tras el alto el fuego con Irak, se inició una ligera apertura ya que vieron que de seguir igual perderían el tren del progreso y se acomodarían en el Tercer Mundo. De la falta de diversiones y el hostigamiento de la policía de la moralidad por vestir con tonos demasiado claros, llevar algún atisbo de maquillaje o aventurarse a ir a pasear sólo por la montaña, se pasó a un Teherán con numerosos cibercafés, conciertos al aire libre y galerías de arte con exposiciones regulares. Sin embargo, esto no detuvo la fuga de cerebros. El número de licenciadas aumentó, pero muchas se encontraban después de que su marido no las dejaba trabajar.

Para entender la revolución islámica iraní debemos remontarnos a 1951, con la llegada al poder del doctor Mossadegh, que se apoyó tanto en los comunistas como el los religiosos encabezados por el ayatolá Kashani. Los norteamericanos le iban a hacer pagar cara la nacionalización de la Anglo-Iranian Oil, y el 19 de agosto de 1953 era depuesto por un tosco militar, Mohamed Reza Pahlevi, mediante un cruento golpe de Estado (unos 5.000 muertos). Según se desprende del estudio de David Wise y Thomas B. Ross "The Invisible Government", publicado por primera vez en Londres en 1965, el nieto de Roosevelt, Kermit, dirigió toda la operación desde un sótano de Teherán.

Una de las primeras reformas impuestas por el Sha fue la reforma agraria, que en realidad no fue más que otorgar grandes extensiones de tierra a unas cuantas familias amigas de los Pahlevi, entre ellas los Bajtiar, cuya cabeza visible, próximo a la Internacional Socialista, presumía de haber participado en manifestaciones antifranquistas en París. El Sha aprobó también la llamada capitulación Bill, que concedía a los estadounidenses inmunidad diplomática, fuese cual fuese su delito.

La CIA estaba desconcertada, ya que a medida que aumentaba la aparente modernización de Irán (de la que sólo se beneficiaban unos pocos, basta decir que la esperanza de vida en los años setenta era de 45 años), crecían las protestas reprimidas a sangre y fuego por el ejército imperial y su temida policía política, la Savak. 1978 fue un año especialmente negro, con matanzas en Qum (5 de enero), Tabriz (18 de febrero), Abadan (4 de septiembre) o Teherán (7 de noviembre). A principios de 1979, el Sha decidió marcharse de viaje y eso lo aprovechó Jomeini para aterrizar en Teherán el 1 de febrero sin disparar un tiro, ya que las Fuerzas Aéreas le obedecían. El ejército imperial acabó por rendirse. Sin embargo, los Estados Unidos no estaban dispuestos a aceptar este revés, y el 22 de septiembre de 1980, las tropas iraquíes, pletóricas de armamento norteamericano, invadieron Irán.

Tras el primer avance por sorpresa de Sadam Husein, la guerra fue una paulatina reconquista de su territorio por parte de los iraníes hasta conseguir en 1987 amenazar la segunda ciudad iraquí, Basora. Y eso no podía ser. Irak recurrió a su capacidad aérea, fundada en los suministros sin límite de Mirage franceses aunque también de Mig soviéticos, que eran utilizados para bombardear indiscriminadamente ciudades enteras. También empezó a utilizar armas químicas de procedencia alemana, probadas ya con éxito en Auschwitz, Treblinka o Dachau. Por su parte, la armada norteamericana invadió el Golfo Pérsico oficialmente para asegurar el suministro de petróleo, aunque después de la crisis de 1973 el crudo recibido de esa zona llegaba apenas a un 20 %, ya que los Estados Unidos empezaron a importar petróleo de Nigeria, Noruega, Ecuador, Venezuela o México.

En los últimos meses de la guerra, la flota norteamericana en el golfo Pérsico fue subiendo poco a poco la tensión contra Irán hasta culminar en julio de 1988, cuando el destructor "Vicennes" lanzó un misil contra un avión civil iraní, matando a sus 250 ocupantes, cuyos cadáveres quedaron esparcidos por el Golfo Pérsico. Para muchos observadores políticos ésa fue la señal de que los Estados Unidos estaban dispuestos a todo para impedir que Irán ganase la guerra o tratase de controlar con su flota el Golfo Pérsico. Los religiosos iraníes comprendieron entonces que era imposible vencer a un Irak apoyado por las dos superpotencias, una de las cuales estaba dispuesta a utilizar el asesinato masivo incluyendo, quién sabe, la guerra atómica con tal de frenar al "loco de Jomeini".

Existe también otra versión que habla de que los soviéticos llegaron a sugerir a los iraníes, después del acuerdo Reagan-Gorbachov para acabar con las guerras locales en todo el mundo, que el presidente iraquí Sadam Husein podría ser sustituido después de que Jomeini aceptase la resolución 598 de la ONU. La realidad es que, en los días posteriores al comienzo de la tregua, Sadam Husein no se recató en ningún momento de ir fuertemente armado y protegido, temiendo algún acuerdo contra su persona. Sea como fuere, la noticia de la aceptación de esa paz vergonzosa cayó como se dice vulgarmente, como una patada en el culo en los ambientes jomeinistas. Fue el primer golpe duro que recibieron los orgullosos revolucionarios iraníes y también una lección de realismo, sobre la imposibilidad de enfrentarse al mismo tiempo al Este y al Oeste.

Todo ello nos puede ayudar a comprender la inquietud de Irán al estar rodeado de tropas norteamericanas (Irak, Afganistán y Turkmenistán). Pese a ello, el supuesto uso de su energía nuclear para fines bélicos sigue siendo eso, un supuesto, ya que el gobierno iraní aceptó inspecciones por sorpresa de sus instalaciones, las cuales han dado hasta el momento resultados negativos.

Concluyendo, yo tengo tres amigas iraníes en el facebook y las fotos que cuelgan, así como sus gustos e intereses, están muy lejos de la imagen que nos ofrecen las agencias norteamericanas. Al parecer, ya antes de la muerte de Jomeini se relajó su vestimenta, sustituyendo el burka por el pañuelo en la cabeza, dejó de penalizarse que un hombre y una mujer viajaran juntos sin ser matrimonio y se aprobó que la mujer pudiera pedir el divorcio. Quedan, eso sí, muchas cosas por mejorar, sin duda, en eso estoy de acuerdo con Ebadi. ¿Salvó o arruinó a Irán el ayatolá Jomeini? Quizá ambas respuestas sean correctas.


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Escrito por Olvidado el 06/08/16

Los templarios y el secreto de Cristobal Colón (David Hatcher Childress) Pinche en el enlace para votar


Los templarios y el secreto de Cristobal Colón (David Hatcher Childress)

¿Fue Cristóbal Colón en realidad un agente templario? ¿Se había dedicado a la piratería antes de trabajar para la Corona española? ¿Usurpó la identidad de un comerciante de lana italiano para ocultar la suya? ¿Es posible que nos estemos refiriendo a un capitán judío y pelirrojo que había viajado previamente a Islandia? ¿Podría haber miembros de su tripulación portuguesa que ya hubiesen cruzado el Atlántico? ¿Es posible que Colón supiese a la perfección que cruzando el Atlántico llegaría al Nuevo Mundo en lugar de intentar encontrar una nueva ruta hacia China, propósito de su viaje de cara a la Corona española?

David Hatcher Childress es un escritor francés aunque norteamericano de adopción, que se ha especializado en libros sobre misterio. En el que me ocupa, Hatcher recorre miles años de historia y aventura marítima, comenzando por los barcos fenicios y de otras civilizaciones. E inicia una investigación que llega hasta la Edad Media y el conocimiento de uno de los activos más interesantes y más desconocidos de la popular orden del Temple: su gran flota, comparable a las de las grandes potencias marítimas europeas de la época: Génova y Pisa.

¿QUIENES ERAN LOS TEMPLARIOS?

A grandes rasgos, la Orden del Temple (fundada en Jerusalén en 1119 por diferentes caballeros franceses) era una especie de policía que agrupaba tanto a religiosos como a laicos, cuya finalidad era la de proteger a los peregrinos cristianos en Palestina. En 1148 adoptaron la túnica blanca y la cruz roja, mientras se diversificaba su actividad, incluyendo la bancaria.

Cuando los cristianos perdieron Palestina, los templarios se refugiaron en Chipre y después se extendieron por Europa, donde poseían numerosos castillos. El rey francés Felipe IV, con la aprobación papal, ordenó arrestarlos y entregarlos a la Inquisición bajo acusaciones de sodomía e idolatría entre otras, y en 1312 la orden fue disuelta. En los reinos ibéricos se les permitió integrarse en otras órdenes.

Hatcher Childress revela supuestas expediciones de estos navegantes de la Orden religiosa que pudieron llevarles hasta las mismas costas americanas.

¿COLÓN MALLORQUÍN?

Según Hatcher, Colón pudo ser mallorquín y podría estar en contacto, por esa misma razón con los cartógrafos judíos de aquella isla, que dos siglos antes servían a la flota del Temple. Incógnitas tan relevantes como por qué una de las reinas más poderosas de su tiempo, Isabel la Católica, le cediera toda su confianza y su dinero a un desconocido navegante. ¿Le ofreció el descubridor de América la fabulosa fuente de recursos de los templarios?

Para justificar esta teoría, Hatcher menciona entre otras cosas la batalla naval que sucedió el 13 de agosto de 1476 a la altura del cabo de San Vicente. La Armada del corsario francés Casanove-Coullon (o Colón el Viejo, no confundir con nuestro querido Cristóbal aunque parece aceptado que formaba parte de su tripulación) atacó a una flota genovesa en ruta hacia Inglaterra. El balance fue desastroso para ambas partes y nuestro querido Cristóbal salvó la vida arrojándose al mar y nadando hasta la orilla con la ayuda de un remo. Esta aventura es utilizada por Hatcher para poner en duda su orígen genovés. También menciona una carta del religioso Martín de Anghieria, que entrevistó a Colón. Según Hatcher, reveló en una carta a un amigo íntimo, el conde Giovanni de Borromeo, que Colón era mallorquín: "Yo, Giovanni de Borromeo, al habérseme prohibido revelar la verdad comunicada en secreto por el señor Pedro de Anglería, tesorero del Católico Rey de España, debo ocultar el hecho de que Cristóbal Colón era nativo de Mallorca y no de Liguria (…) se le recomendó que fingiese serlo por razones políticas y religiosas para así solicitar la ayuda de barcos del Rey de España". Hatcher reconoce a un Cristoforo Colombo genovés, hijo de Doménico y Susanna Fontanarossa, pero dice que son personas diferentes.

Lo que Hatcher no nos explica es que Colón ordena en su testamento que se paguen unas cantidades secretas a genoveses perjudicados en esa batalla. ¿Por qué Colón ordenó esto si no es por descargo de conciencia?

¿ERA COLÓN UN ERUDITO?

En cuanto a sus estudios, sí estoy de acuerdo con lo que reproduce Hatcher. Aunque Fernando Colón se esforzó en presentarnos a su padre como un hombre ducho en letras, lo cierto es que carecía de una formación científica sólida. Los estudios en la universidad de Pavía citados por él son pura leyenda y ningún investigador los acepta.

Colón fue un autodidacta, un espíritu inquieto fruto de la necesidad. Es por eso que de muy pequeño se sintió atraído por el mar en una ciudad tan condicionada por él como Génova. Si las notas marginales que Colón escribió en los libros que consultó nos dicen algo de él (que, sin duda, nos lo dicen), vemos a un hombre que a los treinta años tiene una formación científica de niño de escuela:

"La mitad sur y norte de la Tierra se llama hemisferio".

"Alguien que se mueve de este a oeste pasa a un meridiano distinto".

"Cada país tiene su propio este y su propio oeste".

"La Tierra es redonda y esférica"

¿SABÍA COLÓN A DÓNDE IBA?

En 1960, una expedición al mando del matrimonio noruego formado por Helge Ingstad y Anne Stine, reprodujo las rutas descritas en las sagas, fue a parar a lugares como los descritos y, con la colaboración del gobierno canadiense, iniciaron unas excavaciones que encontraron clavos de hierro, fragmentos de bronce, la esteatita redonda de un torno de hilar y muescas hechas por hachas de hierro en algunos maderos. El carbono 14 los fechó entre los años 860 y 1060. En aquella época, los nativos americanos no conocían nada de todo aquello.

Pronto los expertos comenzaron a discutir si Colón pudo haber conocido las sagas vikingas. En mi opinión, no se puede afirmar pero tampoco negar con rotundidad. Quizá durante sus viajes a Islandia (algunos de sus estudiosos los ponen en duda, pero en todo caso, Colón fue el primero en describir la llamada expansión de la marea que tiene lugar allí, o sea que es imposible que lo leyera en otra parte) Colón pudo haber sabido de marineros islandeses que, cuanto menos, había tierra al oeste. Pero lo cierto es que el portador de Cristo no se basó en las sagas vikingas.

Ni siquiera lo intentó.

Las sagas hablan de tierras heladas con nativos salvajes, y lo que buscaba Colón eran palacios de oro en tierras cálidas.

OPINIÓN PERSONAL

En mi opinión, las teorías de Hatcher se basan en simples gratuidades. Por ejemplo,

que Colón luchase en el bando de los portugueses y contra Génova no demuestra que fuese un patriota genovés. Pero eso no se contradice con que naciera físicamente en Génova. Y es que David Hatcher olvida que en aquél entonces podría no ser válida la lógica actual.

Fernando Colón ("Historia del Almirante") relató este episodio que, para no desentonar con la nebulosa de misterio que envuelve cada capítulo de la vida de su padre, añadió todavía más confusión y encendió nuevas polémicas. En primer lugar, mezcla dos combates: el susodicho de 1476 y otro acontecido en 1485, cuando el corsario griego Jorge Bissipat (alias Colón el Mozo) al mando de una Armada también francesa, atacó a una flota veneciana de forma incruenta. Cuando Fernando Colón escribió hacia 1538 tan consufo pasaje, probablemente pretendía eliminar cualquier mancha entre el apellido Colón y Génova. No lo hizo muy bien, por cierto, ya que en 1485 su padre ya se encontraba en Castilla.

¿Le ofreció el descubridor de América la fabulosa fuente de recursos de los templarios a la reina Isabel? Vamos a ver, todos los historiadores rigurosos coinciden (y además está documentado) en quienes financiaron el coste de la expedición: la mitad Luis de Santángel y la otra mitad el traficante de esclavos genovés Gianotto Berardi. Quizá tenga alguna relación con una de las ideas de este libro: el deseo de los supervivientes de la orden del Temple de usar la flota fondeada en Escocia para crear una Nueva Jerusalén utópica en las tierras al otro lado del Atlántico Norte. Otros historiadores algo más rigurosos lo relacionan con la supuesta ascendencia judía del Almirante. No es un disparate considerarla. ¿Por qué Luis de Santángel, judío converso, fue el primero en recibir una carta de Colón tras el descubrimiento y no la reina Isabel? ¿Por qué en sus cartas transforma algunas fechas cristianas en su equivalente en el calendario judío? ¿Por qué un marinero católico hace algo así?

¿Por qué simplemente… lo piensa?

Algo más perspicaz fue Salvador de Madariaga, que insinuó que Colón procedía de una familia de judíos catalanes o mallorquines que huyeron de las persecuciones de 1391. Quizá es el que mejor conjuga la teoría genovesa con otras más o menos disparatadas como las de Hatcher. A su favor estaría la súbita aparición del abuelo de Colón en Génova, sus extraordinarios conocimientos del Antiguo Testamento, que siempre escribió en castellano, e incluso algunos hábitos y costumbres personales.


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Escrito por Olvidado el 07/09/16

Cristobal Colón rumbo al Cipango (Edward Rosset) Pinche en el enlace para votar


Cristobal Colón rumbo al Cipango (Edward Rosset)

El nombre de Cristóbal Colón quedará para siempre ligado a una de las epopeyas más apasionantes de la historia de la humanidad: El Descubrimiento de América. Sin embargo, y a pesar de la abundante literatura que ha generado el personaje, "Cristobal Colón rumbo al Cipango", el libro del que quiero hablaros hoy, nos ofrece otra fascinante aventura: Desenmascarar al hombre de carne y hueso, con sus virtudes y sus defectos, con sus grandezas pero también con sus miserias, pues Cristóbal Colón fue mucho más que el descubridor de América. Pero esta obra nos habla especialmente su problemática relación con quienes ejercían el poder político en Portugal y en España, de su trayectoria intelectual o de su comportamiento con su familia y con los hombres bajo su mando.

Su autor es Edward Rosset (Oñate, 1938), de padre inglés y madre española, un escritor especializado en novela histórica marítima, que combina su experiencia directa en el mar con una exhaustiva documentación. Rosset nos presenta al Portador de Cristo en toda su complejidad, moviéndose en las cortes portuguesa y española en busca de financiación para sus proyectos.

La reina Isabel piensa que Colón puede tener razón. Entonces la Corona debe financiar el viaje, por supuesto. Pero ¿y si Colón no es más que un charlatán? Isabel puede quedar en ridículo por haber enviado a una armada real hacia un viaje sin retorno, por aceptar lo que el rey portugués ha rechazado sin dudarlo. Así que pasa este, como se dice hoy en día, marrón, a una junta de expertos. Colón ya sabe de qué va el juego: Un marinero que en toda su vida no ha realizado ningún viaje digno de mención; un cartógrafo que no es precisamente de los mejores de su profesión; un hombre que se las da de erudito pero que no ha estudiado en su vida, y mucho menos ha publicado un libro, ni siquiera un tratado.

Un Don Nadie.

Y ahora ese don Nadie pretende explicar a la altiva y arrogante élite científica del país, por qué están equivocados. Y, lo que aún es peor: ¡Que su error es muy fácil de ver! Sin embargo, Colón, cuyo pensamiento era una mezcla de experiencias más o menos productivas en alta mar con un misticismo cristiano lleno de visiones apocalípticas, tenía pocas posibilidades de salir airoso de una discusión científica y, una vez más, el resultado es negativo. Sin embargo, la reina le da un sueldo: 1.000 maravadíes al mes, suficiente para no morir de hambre. Es cuanto menos un misterio por qué la reina no ha despedido a Colón en hora buena tras la negativa de la junta científica a su proyecto. Bueno, hay una teoría.

Y es bastante aventurada.

Hay quienes insinúan un romance entre ella y Colón. Hay en cualquier caso testimonios escritos sobre la "gentil presencia" del Almirante, y el primer barco en volver a España no fue el de Colón sino el de Martín Alonso Pinzón, quien pidió inmediatamente una audiencia a la reina. Denegada. ¡Ella quería esperar a Colón! En fin, jamás se podrá corroborar esta… picante teoría. Pero igualmente en 1486 Colón todavía no es importante, la reina tiene asuntos más urgentes que atender en Granada.

INGLATERRA PUEDE SER EL PAÍS

Bartolomé Colón, hermano del Portador de Cristo, consigue llegar más muerto que vivo a la costa inglesa tras un accidentado viaje. Tras reponerse de tanto susto y de algún que otro forzado baño, consigue una audiencia con Enrique VII. Con su poco de inglés y el poco de latín del monarca, Bartolomé le sugiere que es posible llegar hasta las Indias por el Oeste en un tiempo razonable, con lo cual Inglaterra abrirá una nueva ruta, un nuevo mercado, oro, especias, mujeres… El rey inglés estudia el plan de los hermanos Colón.

Y lo desestima.

Nuestro querido Cristóbal ya está harto de esperar. Lleva seis años en España y está a punto de cumplir los cuarenta. Colón es consciente de que no le queda mucho tiempo, eso sin saber el que necesitará para convencer a Carlos VIII de Francia, si logra convencerle. Pero antes de dirigirse hacia París, viaja a La Rábida para despedirse de su hijo Diego. Allí se tropieza con fray Juan Pérez, antiguo confesor de la reina, el cual no sabe nada de ciencia pero queda fascinado por el plan de Colón y llama al médico de Palos, con más autoridad en estos temas. Los tres se pasan varios días estudiando cartas y libros y reuniendo los argumentos necesarios para convencer de una vez a la reina. Finalmente, Pérez le pide una audiencia, que no tarda en llegar, no en vano el antiguo confesor es siempre bienvenido.

Bartolomé Colón, por su parte, cruza el canal de la Mancha. En Francia consigue hacer buenas migas con la hermana del rey, Anne Beaujeu, y escribe optimistas cartas a Cristóbal. Francia puede ser el país del gran plan.

Puesto que en el convento no hay ningún caballo, fray Pérez alquila un mulo, cuyo gasto lo sufraga un hombre muy conocido y respetado en Palos, un tal Pinzón. Con este gesto no puede imaginar todavía que el barco que él mismo capitanea se convertirá en leyenda. La pequeña carabela suele anclar río abajo, Colón puede verla desde el convento.

Se llama Pinta.

AY, SI COLÓN HUBIERA TENIDO LOS OJOS MÁS ABIERTOS

Edward Rosset nos muestra también (o al menos esa es su pretensión) todas las interioridades del Portador de Cristo, al mando de sus hombres, intentando gobernar unas tierras que apenas conoce, y sobre todo deslumbrado por la exuberancia de un continente de insospechadas riquezas.

Quizá Colón era efectivamente una calamidad como gobernante, pero no era ningún patán. En algún momento, tuvo que comprender que no había llegado a las Indias, no en vano siempre son indios de piel oscura quienes le saludan desde la playa y no el Gran Khan de China. Entonces… ¿Lo sabe? Otro hombre se inclinaría ante el trono diciendo: "Disculpe, doña Isabel, lo que he descubierto es otro mundo y no las Indias. Pero bueno, este otro mundo también es bonito, ¿verdad?

Pero, ¿y Colón? No. Colón no.

Además, está en juego el oro y los porcentajes y Colón probablemente teme que los reyes utilicen el mínimo resquicio legal para arrebatárselos, ya que Colón les ha hablado siempre de Asia.

En fin, no es mi intención contaros todo el libro. Basta decir finalmente que todas estas y muchas más historias sobre una de las mayores epopeyas humanas las encontraréis en esta obra de más de 500 páginas. Adentrarse en estas páginas es redescubrir una etapa apasionante de la historia de la Humanidad y penetrar en la intimidad de un héroe mítico.

EPÍLOGO

Santo Domingo es hoy una ciudad de casi tres millones de habitantes, en la que sus rascacielos de inspiración norteamericana aunque con un cierto aire latino contrastan con las destartaladas cabañas de la periferia. Sin embargo, en la zona colonial, es todo bonito. Allí está el Alcázar de Colón, la casa que se supone que su hijo Diego construyó en 1510. Y el Panteón de los héroes coloniales, y las Casas Reales, y el monumento a Nicolás de Ovando. Y también el monumento a Colón, que se encuentra en el parque del mismo nombre, con su mirada perdida a lo lejos, con su mano izquierda señalando el oeste y con una india que se ofrece al Portador de Cristo prácticamente desnuda. Un monumento que dice mucho sobre la percepción de los colonos, sobre lo que significa estar arriba y estar abajo y sobre los hombres de la época y su visión de las mujeres. En frente de este monumento, se encuentra una cafetería frecuentada por el historiador Tristán Colente, que cuenta su opinión sobre Colón a quien quiera escucharla, aunque en el bar todos la saben ya:

"Aquí Colón podría haberlo tenido todo. Lo único que tenía que hacer era abrirse a los taínos. Pero como no estaba familiarizado con su pan ni con sus frutos, se murió de hambre. Y como tampoco conocía ni su lengua ni sus gestos, los tomó como enemigos. Colón no descubrió este mundo: Ya existía y estaba poblado.¿Por qué veneraís los europeos a este hombre? Con lo fácil que habría sido todo si Colón hubiera tenido los ojos abiertos".

Tristán Colente bebe Presidente, una cerveza de la República Dominicana, y echa un vistazo a la Catedral Basílica Menor de Santa María, la primera iglesia española en el Nuevo Mundo, que puede verse desde la cafetería. Construida en 1540, fue restaurada en 1992 en ocasión del año Colón. Aquí es donde inicialmente fue enterrado el Almirante y donde se cree que podría seguir enterrado.

Aunque ése es otro de los enigmas de Cristóbal Colón.


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Escrito por Saul el 01/10/16

Niebla (Miguel de Unamuno) Pinche en el enlace para votar


Niebla (Portada)

Biografia del autor

Miguel de Unamuno, un gran filósofo existencialista positivista y racionalista, escritor, poeta y ensayista español, nació el 29 de septiembre de 1864 en Bilbao (España). Hijo de Salomé de Jugo y de Félix de Unamuno, un comerciante que había amasado fortuna en México. Fue el tercero de seis hermanos. Miguel Unamuno quedó huérfano a los cinco años. Sus estudios los curso en la Universidad de Madrid donde se doctoró en Filosofía y Letras con la tesis titulada Crítica del problema sobre el origen y prehistoria de la raza vasca (1884).

Ideología y contexto político de la vida de Miguel Unamuno

Miguel Unamuno se identificó con la ideología socialista de manera temporal, donde mostraba su preocupación por la situación de España, siendo en un primer momento favorable a su europeización, posteriormente su ideología progreso hasta adoptar una postura más nacionalista. Este escritor vivió unos años con firme simpatía a la militancia socialista y estuvo afiliado al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) entre 1894 y 1897. Él soñaba con que el socialismo sea una verdadera reforma religiosa, cuando se marchite el dogmatismo marxiano. Abandonó la militancia política en 1897, concentrando su pensamiento al problema de la muerte y de la nada. Los dos grandes temas del problema de España y del sentido de la vida humana lo angustiaron toda su vida.

Don Miguel Unamuno perteneció a la generación del 98, nombre que se le dio a esta corriente de intelectuales, porque en el año 1898, se suscitó el desastre colonial español, es decir, el final de la guerra hispano-cubano-americana que ocasionó la pérdida de las ultimas colonias (Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam) y la ruina del país. La derrota en la guerra de Cuba, despertó la mente de muchas conciencias y concitó a los pensadores españoles de esta época a reflexionar sobre a lo que ellos llamaron el problema de España. Contexto que fluye en cada uno de sus escritos y que lo expresa de manera muy sugestiva en sus escritos, por ejemplo en Niebla, donde sugiere la idea de anarquía, y filosofía lingüística del esperantismo. En el año 1914 fue obligado a dimitir de su cargo académico por sus ataques a la monarquía de Alfonso XIII. Fue desterrado en la Fuerteventura (Islas Canarias) en 1924 por su enfrentamiento con la dictadura de Miguel Primo de Rivera, donde paso cuatro meses y tres días. Más adelante se radica en Francia, en exilio voluntario hasta 1930, año de la caída del régimen de Primo de Rivera. Regresó a su cargo de rector en Salamanca, que no abandonaría hasta su muerte.

Obras sobresalientes de Miguel Unamuno

Paz en la guerra (1895)

Amor y pedagogía (1902)

Recuerdos de niñez y mocedad (1908)

El espejo de la muerte (1913)

Niebla (1914)

Abel Sánchez (1917)

Tulio Montalbán (1920)

Tres novelas ejemplares (1920)

La tía Tula (1921)

Teresa (1924)

Cómo se hace una novela (1927)

San Manuel Bueno, mártir (1930)

Miguel de Unamuno falleció el 31 de diciembre de 1936 en esta ciudad en la ciudad de Salamanca.

El pensamiento unamuniano refleja su angustia por la división entre lo ideal y lo real, entre el corazón y la razón. Entre estos conceptos baila y se desarrolla la trama de la novela filosófica de Niebla.

Frases que expresan su pensamiento existencialista:

“De la cuna nos viene la tristeza y también de la cuna la alegría”

“Sí, el hombre no hace sino buscar en los sucesos, en las vicisitudes de la suerte, alimento para su tristeza o alegría nativa”

Frase que se recalca en la novela:

"Es Niebla" lo cual es una metáfora que da a entender lo nebuloso y efímero de las cosas de la vida. Uno deja de existir cuando Dios, decide dejar de soñarlo.

Personajes centrales:

Protagonista: Augusto Pérez y su perro Orfeo.

Antagonista: Eugenia Domingo del Arco y Mauricio.

Personajes segundarios:

Margarita la portera, funge como enlace entre Augusto y Eugenia, para comunicarlos entre si.

Rosario la joven con quien mantiene un idilio amoroso, pero confuso nuestro personaje central.

Víctor con quien juega al ajedrez.

Los trabajadores domésticos: Liduvina y Domingo.

Los tios de Eugenia, son Doña Ermenlinda y Don Fermín.

Escenario:

Paseo de la Alameda. Avenida de la Alameda, 58

Don Miguel Unamuno interviene como un personaje temporal en la novela. El cual Augusto Pérez, lo va a consultar sobre su posible sucidio y se entera que no existe, pues es sólo un personaje inventado, es un ente de ficción de la novela Niebla, por lo tanto no puede vivir, ni morir.

Argumento central:

Crisis existencial, amor, desamor, odio, resentimiento, soledad, traición, despecho amoroso, vacíos internos en el ser humano que los llevan a buscar falsas salidas o albergar en el corazón anhelos por la muerte, como la novela sugiere respecto a lo que sufrió el personaje central, lo cual esta expresado en los capítulos XXXII.

Comentario sobre la obra

Niebla es una novela clásica de corte filosófica existencial, donde Miguel Unamuno expresa con gran maestría usando en todo el desarrollo de la novela; el recurso del soliloquio o reflexión interna del personaje central, con este recurso nos detalla el desencanto de la vida y desamor, ya que nuestro personaje Augusto Pérez, quien es un abogado y heredero de gran fortuna, pero en soledad. En cierto momento de la vida, se encuentra con una bella y exquisita mujer llamada Eugenia, que da clases de piano para poder rescatar la hipoteca de la casa que le heredo su padre. Mujer de quien Augusto se enamora profundamente, al grado de quedar sustraído totalmente de su realidad, y ni a los juegos de ajedrez se concentraba. Este despertar amoroso lo lleva a ver a todas las mujeres hermosas, y comienza a vivir en un surrealismo de vida, esta pasión es el motor que lo anima, y se lanza a la conquista de esta bella mujer, por tanto, hace todo lo posible para que sea correspondido, al grado de pagar la inmensa suma de dinero que Eugenia debía por la hipoteca de su herencia. En cierto momento, se siente correspondido por Eugenia y hacen planes para casarse, sin saber que Eugenia y Mauricio, el pretendiente de esta bella mujer habían planeado perversamente traicionar al enamorado Augusto Pérez. Este desamor y traición lo hunde en una depresión, al grado de pensar en la muerte. Sentimiento que lo lleva a consultar a Don Miguel Unamuno. Y ahí lo confrontan con su fría realidad, pues le revelan que él, no existe y por lo tanto; no puede morir. Finalmente, Augusto Pérez, muere despechado y de igual manera su fiel amigo con quien compartió su soledad en vida, su perro Orfeo.

La novela niebla, es una novela que invita a la reflexión de vida desde su inicio hasta su final. Es una ficción narrada con gran maestría por Don Miguel Unamuno, usando el recurso del narrador omnisciente nos lleva a una introspección y desnudez del corazón y sentimientos de los conflictos internos del Personaje central, Augusto Pérez.


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